El CMAR no pretende ser una gran área marina protegida, o impedir la pesca industrial o artesanal. La iniciativa tampoco busca excluir a los pescadores y a otros usuarios de los recursos marinos. Al contrario, el Corredor promueve el uso sostenible y el buen manejo, los cuales permitirán beneficios a los múltiples usuarios que dependen de la pesca.

El CMAR es completamente consecuente con el respeto a la soberanía nacional de cada país miembro, los cuales son responsables de su propio territorio y mantendrán un control absoluto sobre sus zonas económicas exclusivas.

La iniciativa del CMAR busca promover una colaboración estrecha y voluntaria de los cuatro países miembros, para lograr una gestión coordinada dentro de los parámetros establecidos en los convenios internacionales, pero respondiendo a los intereses y prioridades de cada país.