Más de 300 mil animales diferentes a los que se pretendían capturar mueren al año. Redes y atarrayas capturan criaturas indeseadas, que van desde peces jóvenes que no alcanzan los niveles de aceptación, hasta aves y mamíferos marinos, pasando por otras especies amenazadas, como las tortugas marinas. Los pescadores industriales arrojan por la borda los individuos atrapados ya muertos, lo que genera graves problemas de salubridad al ecosistema marino. |